La guía para combinar cojines sin que tu sofá se vea recargado
Los cojines son una de las formas más fáciles de cambiar el look de un sofá. Permiten incorporar color, estampados y texturas sin tener que cambiar los muebles y, además, puedes ir renovándolos según la temporada.
Pero combinar varios cojines también tiene su truco. La idea es conseguir una composición que se vea armónica, pero no demasiado pensada ni recargada.
Aquí te dejamos una guía sencilla para encontrar el equilibrio.
1. Empieza por la cantidad
No necesitas llenar todo el sofá de cojines para conseguir un resultado acogedor.
Como referencia, puedes usar:
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Sofá de 2 cuerpos: entre 3 y 4 cojines.
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Sofá de 3 cuerpos: entre 4 y 6 cojines.
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Sofá grande o seccional: puedes incorporar algunos más, siempre dejando espacio suficiente para sentarse cómodamente.
Una buena regla es que los cojines acompañen el sofá, no que terminen ocupándolo por completo.
2. Combina diferentes tamaños
Usar cojines exactamente iguales puede hacer que el conjunto se vea plano. En cambio, mezclar tamaños genera profundidad y hace que la composición se vea más natural.
Puedes partir con cojines grandes en los extremos y sumar otros más pequeños hacia el centro.
Por ejemplo:
50 x 50 cm + 45 x 45 cm + 40 x 40 cm
También puedes incorporar cojines rectangulares y circulares, para romper la repetición de los cuadrados.
3. Elige una paleta de colores
Antes de comenzar a mezclar, define entre 2 y 4 colores que conversen entre sí.
Una forma sencilla de hacerlo es elegir un color principal y complementarlo con tonos neutros y uno o dos colores de acento.
No es necesario que todos los cojines sean del mismo color. Lo importante es que exista algún elemento que los conecte.
4. Mezcla estampados, pero con equilibrio
Los estampados pueden darle mucha personalidad al sofá, pero si todos compiten entre sí, el resultado puede verse demasiado cargado.
Una combinación fácil de seguir es:
1 estampado protagonista + 1 estampado más pequeño + 1 o 2 cojines lisos.
También puedes elegir estampados que compartan al menos un color. Así, aunque sean diferentes, se sentirán parte de la misma composición.
5. Juega con las texturas
No todo tiene que estar en el color.
Combinar diferentes texturas hace que el sofá se vea más interesante incluso cuando trabajas con una paleta neutra.
La clave está en que las texturas sean diferentes, pero que los colores mantengan cierta continuidad.
6. Crea una composición de atrás hacia adelante
Una vez elegidos los cojines, ordénalos desde los más grandes hacia los más pequeños.
Puedes colocar los cojines de mayor tamaño atrás, añadir uno de tamaño medio delante y terminar con un cojín rectangular o más pequeño.
Este sistema funciona especialmente bien porque crea distintas alturas y evita que todos los cojines queden alineados de la misma manera.
7. No busques que todo combine perfectamente
Una de las claves para que un sofá se vea bonito y natural es evitar que parezca un conjunto comprado completo.
Puedes combinar diferentes colecciones, colores y materiales mientras exista un hilo conductor entre ellos.
De hecho, un cojín que contraste puede ser justamente el elemento que haga que toda la composición destaque